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La más romántica de las historias

jueves, 22 de septiembre de 2016

¿Me enamoré de mi amigo gay?-Capítulo 3.2: Padres

—No podés robarme si no me dejo.
—Las pertenencias no se resisten. Necesitan a su dueño para que las cuide.
—Tal vez esta pertenencia muerde.
—Me encantaría.

—¿Estás seguro?
—Por vos me dejo morder todo. ¿Cómo te llamás preciosa?
—¿Siempre sos tan insistente?
—Mucho más. Esto no es nada.
—Canela.
—¿Te traigo un trago?
—No, los tragos me los pido yo.
—¿Y la canela?
—Yo, me llamo Canela. Pero ya me voy con mi novio —dije resaltando lo último.
—¿No querés saber cómo me llamo?
—No
—Damián.
—Me voy —amagó a irme y me toma del brazo.
—Quédate, tu amigo está bien acompañado.

Lo miro a Milho y veo que lo abandona un bombonazo de esos como él y lo abordan un grupo de desubicadas.
—Seguro ya me extraña.
¡Qué creído este tipo! Aunque debo reconocer que es fachero. Buena pinta. No está nada mal. Y seguridad no le falta.

Me vuelvo hacia Milho que ya me reclama. Las chicas tienen razón. Con semejante bombón quién no haría el intento. Pero en cuánto me ven venir, se dispersan. Yo lo abrazo. No puedo evitar marcar territorio.
"Yeguas, este potro ya tiene amiga y soy yo la única para la que tiene espacio su amistad".
¡Dios quiera que nunca me cambie por otra!
—Se ve que me conocen —le digo y me sonríe.
—Eso parece.
Bailamos un poco.
Me hago la linda... Creo que no me sale bien. Ni me mira. Obvio. ¡Qué esperanza!

Un rato más tarde en que me puse a charlar con unas compañeras de inglés, lo rodean de nuevo. Ahí está mi tímido otra vez. Todos los bombones más lindos del boliche lo toquetean y lo acorralan. Él los esquiva como puede.
No entiendo cuándo va a aflojar con alguno que le guste y se lo trance bien tranzado.
Ese día ¡cómo voy a sufrir!
Mejor me voy haciendo a la idea.
Pero por fortuna ahí está mi señal de nuevo. El engreído de Damián me saluda con un trago en la mano.
Me acerco como una loba a Milho y le digo.
—¿Vamos? —miro a Damián que no me saca la vista de encima.
—¡Vamos! —confirma.

El viaje de vuelta no fue menos intenso que a la ida. Hoy volvemos cuando todavía es de madrugada.



Hermoso. La brisa fresca nos pega en el rostro.
Cuando llegamos, los viejos de él todavía están en casa y habían caído un par de amigos gay que esperaban saludar a Milho.
Me cuentan los padres de Milho que piensan mudarse cerca de casa. Están cerrando la compra de una casa vecina.
¡Qué suerte! ¡Lo voy a tener más cerca!
—¡No me contaste nada! —reto a mi amigo con un golpecito en las costillas que ataja haciéndose el que lo sufre.
—¡Ayhah! Porque todavía no está cerrado.
—Pero ya lo tenemos apalabrado —me confirma su padre.

Cuando se fueron nos quedamos con mi amigo en la puerta charlando de todo.
—Vos no me contadte qué quería el pesado ese del boliche.
—Nada... Saber mi nombre
—¿Y se lo diste?
Dudo en contestar. Usó un tono extraño. ¿Qué le pasa?
—Sí.
—¿Y él?
—¿Él? ¿qué?
—El nombre.
—Ah, Damián.
Silencio. Esta serio. ¿Qué estará pensando? No tengo ganas de un sermón. Ni le pregunto mejor.
—¿Ya se te pasó?
—¿Qué cosa?
—Ya sabés. Tu melancolía.
—¡Ah! ¿Eso? No.
—Vení.
Me abraza y yo me dejo. Me besa el cuello.
Uffff. Me tiene loca. Me va a hacer reventar.
—¿Querés que me quede hoy? Le digo a tu viejo.
—No, mejor no.

Yo sé por qué lo digo.

—¿Segura?
—No.
Reímos.

—¿Mañana nos vemos?
—Sí —¡ups! Demasiado desesperada sonó eso.— Tengo algo para vos. —Con eso capaz disimulo.
Creo que no llego a guardarlo para su cumple.

—¡Dámelo ahora!
—No, mañana. —Ya bastante lo anticipé. —Falta algo. —El mensaje secreto que no vas a ver.
—¿Para qué me dijiste? ¡¡Ahora me muero de ganas de saber!!
—Dale, dame un beso y andate que me voy a dormir.
Me agarra la cara sujetándome los labios con tanta presión que hace que forme una trompa.
Lo miro asustada.
—Vos me lo pediste.

Con una velocidad inusitada se acerca a mis labios y al último mili segundo esquiva mis labios y me besa el cachete.
Casi me da un soponcio, un surmenaje y un paro cardíaco.
¿Por qué me hace esos amagos? ¡¡Besame y ya!! ¡Partirme la boca de una vez! ¡Que se vaya todo a la m...! ¡Qué se vaya nomás!

Dormir fue un suplicio las imágenes de toda la noche, del lento, de todo me torturaron toda la noche. Me pongo a dejarle el mensaje oculto en el muñeco y termino los últimos detalles.  I❤️U.

👠👠👠👠👠👠👠👠👠
A la mañana siguiente todavía no me había despertado que ya lo tenía tocando el timbre. Venía a almorzar a casa.
Corro para asearme. Mi viejo le abre y se ponen charlar.
¡¡Ay!! Papá ¿no te gustaría de yerno? Ups... ¡Basta Canela! ¡Controlá esa mente!

Mi papá se mandó una pasta de lo mejor. Los ravioles son comprados en la fábrica de pasta. Pero el estofado de carne lo hizo él.
Las pastas rellenas... mmh... mi comida preferida. Más que el asado, aunque más de un argento quiera matarme.

Por fin hicimos la maratón de Star Wars. En orden cronológico de la historia.
El romance es lo que más me apasiona. Ni que hablar el dolor que me causa cuando él se enceguese tanto que traiciona a su amor y la hiere por celos.
Milho esta vez me abraza en el sofá.
¿Siempre nos abrazamos tanto?
¿Por qué antes no lo notaba? Antes me daba igual. Me encantaba pero ni me lo ponía a pensar.
Terminamos la saga entre chocolates calientes y pastelitos de dulce de batata y membrillo que nos sirvió mi viejo. ¡Un santo!



Para las fiestas patrias es más común que vendan, pero en la panadería de mi barrio tienen siempre y estaban irresistibles. Igual que él. Me la pasé mirándole los bíceps que apenas podía contener la manga de su remera y sus pectorales que asomaban de su cuello escote en V.
 ¡Cómo le encajaría un chupón!
¡Canela! ¡Degenerada controlate!
Sacudo mi cabeza para distraerme y antes de que se vaya lo llevo a mi dormitorio.

—Cerrá los ojos.
—¿Qué me vas a hacer?
¡Ay! ¿Qué no te haría? Pero huirías como una nena. ¿Lo dije o lo pensé? No, lo pensé.
—¡Nada!
Cierra los ojos y saco el Tío Cosa lanudo de Boca Juniors.
La cara de nene que puso es imperdible. ¡Parece que hubiera retrocedido diez años!
Lo agarró y con él a mí.
Me dio un abrazo tan fuerte que casi me parte.
¡Ojalá! Aunque no por un abrazo nomás.

Me estuvo abrazando extensamente. Tensamente después. ¡Uy! ¿Se habrá dado cuenta que me encanta?
Me sigue abrazando igual aunque ahora más suavemente, pero con firmeza.
Puedo sentir toda su extensión pegada a mí y sin darme cuenta tenía los ojos cerrados.
Estoy absorbiendo cada milímetro de contacto.
Cada sensación. Cada hormigueo.
¿Me está sobando la espalda? ¡Ay sí! Me encanta. Me aprisiona suavecito hacia él. ¡Qué lindo! Siento su respiración en mi cuello.
Se siente como el lento que bailamos en el comedor.
En mi mente es así.
Mi corazón comienza a darse cuenta que esto no es normal. Algo no anda bien.
Respiró con dificultad sobre su pecho.

De pronto abro los ojos...
¡In fraganti!

Me está mirando extrañado.
¡Ahora sí que la cagué!


👁👁 👁👁 👁👁 👁👁 👁👁
Hola!!
¿Les gustó este capítulo? ¿Y en anterior? ¿No te habrás olvidado de poner mi estrellita en el anterior? ¿¡no!? ⭐️

Mañana arrancan la rutina!!

Ya saben... Como digo siempre:
Déjenme sus opiniones, estrellitas y compartan así se las sigo contando con entusiasmo!!

Recuerden... Si no quieren soñar 💤💤💤 conmigo 👺👺😈😈👻👻👹👹 (voz fantasmal) Dame mi estreeeeeella ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ .... es míaaaaaa!!!

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